ERES MÁS CABRÓN QUE UN CIERVO

atreviose a decirle el anciano-ballena al mozo del lugar

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Lugar: Avril Lavigne, Catalunya, Antigua and Barbuda

estudio una media de 17 horas diarias

viernes, mayo 27, 2011

UN DÍA MUY BONITO

Quinto aniversario desde que el concertino abriera sus compuertas a la inmensidad del ciberespacio un 27 de mayo allá por la primavera del año 2006. 5 años de gilipolleces significativas que han dado para muchas historias. Para muchísimas diría yo. O para pocas, según se mire. Actualizaciones mensuales más tontas, otras menos. Posts más bonitos, posts más feetes, detalles cojonudos, y detalles maracanudos. Por eso hoy me voy a poner formal y emocionado, pero no voy a avinagrar el discurso. El caso es que esta casa ha sido a lo largo de un lustro ¡¡nada más y nada menos!! un sitio de concurrencia divertida entre colegas, un pequeño rinconcito en el universo de la red de redes…en el cual unos compañeros de viaje han compartido mundo, ¡¡vivencias!!, detalles, ¡¡cositas!!, recuerdos, ¡¡anécdotas!!, memorias, ¡¡intrigas!!, y momentos. Momentos unos más dulces, otros más salaos. Hay momentos que saben a bacaladilla, y momentos que güelen a follini. Soplos del tiempo todos ellos válidos por igual al fin y al cabol.

Porque la vida no es otra cosa sino un cuadro confeccionado por maravillosas y entrañables pinceladas. Pero también está plagado de borrones. ¡¡Y vaya cuadro estaréis pensando!! ¡¡Qué cachondos sois vosotros hermanos míos!! Los borrones son unos cabrones; claro que sí chiquetes; pero para eso estamos los que somos camaradas en la vida, para combatir juntos contra los reveses del devenir. No me voy a ir sin más. Hoy no. Antes de guardar mi pluma aniversaria en el estuche del amor ciber, os desvelaré una cosa que me dijo el Italiano de Elche en aquel trepidante recorrido atravesando la Toscana en tren desde la Siena medieval hasta la bella Florencia. Me comentó una cosita que me marcó de por vida, moraleja extensible a todos los ámbitos vitales, que jamás podré olvidar: “No es mejor el que tiene el pito más largo, sino el que mejor lo mueve.” Que feo era el hijo de puta. Tenía los dientes que parecían piedras de picón. Y os voy a decir otra cosa antes de irme a hacer puñetes, parafraseando a mi Gurú espiritual Juan Luis Galiardo: "Esto es fantástico y yo estoy contento porque me parece que hay que dar gracias al misterio de la vida que nos permite llegar a este punto y hora, y cada mañana digo esto es no milagroso, esto es maravilloso."

jueves, abril 28, 2011

TUTTO È BELLISSIMO

HOSTIAS, QUE SE ME HA OLVIDADO COMO SE DICE LA PALABRA CONIO EN ESPAÑOL!!! SOY COSMOPOLITE, VIAJO POR EUROPA, FOLLO CON POLACAS Y SOY GILIPOLLO. Ah calla.

No es una casualidad el hecho de que haya interrumpido mi cuarto año sabático para darle fuelle al que venía siendo uno de los blogs más tontos de la red de redes. Os voy a contar la historia de un chaval que fue a votar al alcalde de su pueblo al consulado de España en la bella Firenze. No es poca broma eso. No, es que Florencia es muy bonita. Hombre, fea no es; ¿la ciudad más preciosa del mundo? Pues mira, tampoco.

Una puta locura de viaje comenzado y consumado en una misma jornada, y era día laborable. Hostias putas, ¿Cómo cojones te presentas en Florencia un día laborable teniendo quehaceres y adeudos con la productividad del país que te paga la beca? Que estamos en crisis hombre de dios!! Pues mira, porque me sale del precipicio del nabuco. El día por la democracia había comenzado, y todo iba según lo previsto.

Llego a la stazione, digo buongiorno, no me entienden, digo good morning. Es muy erasmus eso. La cuestión es decir la gilipollez primera que se te venga a la cabeza con naturalidad en algún código idiomático que nadie en el puto planeta tierra tenga cojones de entender. Total que compro mi biglietto. Tutto è bellissimo en Italia, y tal, me pongo a Donatella Rettore en los cascos. Sí, me compro un cornete y un caffelate per portare via, me subo al tren y todo el copón, faccio la colazione nel treno; la mañana iba de puta madre, los vechios leyendo su giornale, los nenes diciendo gilipolleces en italiano. Muchas veces me pregunto como cojones hablarán tan bien el italiano siendo tan chicos los pezzo de hijos de la grande putana.



Pues nada, que jodig, parecía que tutto era realmente bello cuando en esto que en una parada, veo a lo lejos a un adefesio humano más feo que una remezcla entre una oreja de burro y una porra de abuelo. Digo, me cago en el copón, este va a ser el monstruo de florencia, conocido por sus crímenes nella bella firenze allá por el ocaso de los años 80 en la Toscana. Estaba totalmente acojonado, quizás no porque posiblemente sería el monstruo de florencia, sino más bien porque era más feo que un orco comiéndose un bambini. Total, que va el cachondo, se me sienta al lado, y me dice, soy el italiano de Elche, la ciudad de las palmeras. ¿Quieres que te enseñe una foto del río de Elche?. Lo que pasó después algún día se lo contaré al López Andrada para que lo redacte en prosa, o para que me diga de ir al Iker Jiménez a contar chorradas como putos pianos de grandes. No es que he visto un fantasma que medía 1.200 metros. Hostia copona, no me jodas López Andrada.


PD: Saco una tía en pelotas en el blog porque soy más guarro que una mano. Que la mano de un belford.

jueves, julio 15, 2010

¡QUÉ ARTE NIÑO!

Hace un par de trienios, estaba yo rompiéndome el cerebelo en mi biblioteca preferida ,tratando sin éxito de percibir las esencias del teorema de schwartz. Ese día se sucedieron una serie de historias acojonantes demostrativas de mi teoría de que los octogenarios son entes mortíferos, peligrosos, y consentidos por la sociedad en sus mañas y argucias hasta cotas que ni dios se atrevería a sospechar. Ni satanás tampoco.

Bueno, pues me pongo un poquito de rock and roll americano para amenizar la tarde, y os muestro las notas gilipollezcas que me apresuré a tomar en vivo y en directo.

Se respira un ambiente calmado y armonioso en la silenciosa sala de lectura. Las bibliotecarias se manejaban allí diligentemente con sus verrugas y las gilipolleces propias de quien lleva una bata blanca sin motivo. Los niños, en sus labores, extasiados con sus deberes de historia de España, pero a la par deseosos de degustar el rico bocata de pralín, de estos que confeccionan las abuelas para la hora de la merendola.

No, es que a mí me dicen el nervios me dijo mi colega de estudio (un famoso cantante indie cordobés). Y yo le comenté que era impensable que yo pudiera desempolvar mi vieja pluma de las gilipolleces en época de exámenes. A lo que me respondió: “Amigo mío, los únicos exámenes importantes son los que te pone la vida”.

Me disponía a hincarle el diente a una integral fatal, con 30 cosenos más enrevesados que un coño en Chernobyl. Y repentinamente comienza a resonar un escandalismo de mucho cuidao en la planta baja. ¿Qué cojoño es eso? Exclamó mi colega de estudio por un día, el nervios. El colosal estruendo resultó proceder de las cuerdas vocales de un veterano de unos 700 años aprox, que había sacado allí un puto instalache telemóvil de colosales dimensiones, que llevaba un megáfono incorporado. El bellaco viejo estuvo manteniendo una conversación telefónica por tiempo indefinido, ante los abucheos, gritos, silbidos, y demás reprobaciones de la muchedumbre.

Ante tal escandalera, toda la pandilla de gilipuertas que allí nos encontrábamos, nos asomamos desde la planta de arriba, con mi colega el nervios a la cabeza, que como loco gritaga OIGA!! OIGA!!

Ante la hecatombe, el nervios, que estaba más atacao que un kilogramo de pirulage, se rompió las meninges de tanto crugirse las falanges; 3 abuelas que no podían soportarlo más, se lanzaron al vacío desde la segunda planta; un azafranao se comió tres cajas de pastillas juanoplas con plástico para calmar el ataque de ansiedad; el octogenario seguía a lo suyo con el megáfono telemóvil a tope con la maquinaria, y los cristales estallando; 3 bibliotecarias echando carreras en tetas; un hombre obeso comiéndose un estuche de estos de las tías que tienen más de 100 bolígragos…y mi colega el nervios seguía gritando ¡OIGA! ¡OIGA!...hasta que repentinamente comenzó a sonar por el altavoz de la biblioteca la maravillosa pieza musical de las Bodas de Fígaro (como en Cadena Perpetua), se hizo el silencio, y volvió la paz al lugar.

Mi colega el nervios le regaló un móvil más pequeño al anciano, se rodeó sonriendo y me dijo: “¡Qué arte niño!”

lunes, junio 21, 2010

ERAN OTROS TIEMPOS

Cuando los más pequeños me comentan que hay un jugador de basket asombroso que se llama Lebron James, y que hace unos mates de otro planeta; cuando algún enano flipado con la play me dice que hay un jugador increible que se llama Kobe Bryant y que sus jugadas son de ensueño; o cuando algún iluso de la vida me dice que hay un tipo que se llama Periquillo de los Palotes, y que es el mejor jugador que haya podido pisar una cancha jamás...yo simplemente les sonrio, pero a la vez me entristece un poco que no hayan tenido la suerte que he tenido yo de conocer a Mike.

Es difícil describir las sensaciones que tenía uno que viste y calza en tiempos de antaño, en los momentos previos a la visualización de un match de los BULLS de Chicago. Eran otros tiempos. Sólo ver a Michael Jordan saltar a la cancha mascando chicle, más chulo que Lauren Postigo el día de su boda zulú, ya era algo que generaba en mí un chispazo que me ponía como una harley davidson rugiendo a 1000 por hora por el Condado de McCormick. Sabías que esa noche tus ojos iban a percibir algún momento mágico, sorprendente, o imposible...eras consciente de que Michael Jordan podía en cualquier momento salir disparado por los aires y quedar en suspensión tal que halcón peregrino, o sacarse de la chistera cualquier truco milagroso para que la bola acabara dentro del aro. Sabías que DIOS estaba delante de tus ojos, con uná bola de basket en las manos...porque sólo DIOS puede ser un asesino insaciable y un seductor irresistible a la vez.

martes, febrero 09, 2010

HAVE I TOLD YOU LATELY?

Por H o por B, no tengo gilipolleces que exponer al respetable esta noche. Pero hay veladas que transcurren como dios manda, y esta es una de ellas amigos mios. Uno se pincha unos temitas de esos que traspasan el armazón espiritual, hace un paréntesis en su ajetreada vida, se deja balancear por la melodía de “Have I told You Lately?”, aspira tranquilidad, inspira maravilla, reflexiona sobre si ponerse un copete…y claro que se lo pone, se flipa, se mira, y se gusta.



¿Cuál es la diferencia entre un tipo que mola y un mandarino en vida? Pues mira, ahora estoy escuchando “brown eyed girl”, y llego a la conclusión de que un tipo que mola tiene la completa certeza de que si hay chicas bellas que recogen los excrementos de sus mascotas, eso es porque hay un margen de maniobra desorbitado en lo que a las relaciones de persuasión con la galería femenina respecta. Un mandarino en vida jamás obtendrá conclusiones satisfactorias acerca de la famosas preguntas de ¿Quién es más tonta la perra o la ama?, o ¿Cuál de las dos es más perra?.

Y sigue sonando Van Morrison amiguetes…

…So hard to find my way
Now that I'm all on my own.
I saw you just the other day,
My, how you have grown!
Cast my memory back there, Lord,
Sometime I'm overcome thinking about
Making love in the green grass
Behind the stadium
With you, my brown-eyed girl,
You, my brown-eyed girl.
Do you remember when we used to sing
Sha la la la la la la la la la la dee dah…

Me ha abducido de tal modo esta maravillosa composición musical del bueno de Van queridos amigos mios, que me he mosqueado un poco y todo. Viene a decir que se encontró con una vieja novia suya que era un poco cabrona, y que se dio cuenta de que estaba más buenorra que en tiempos de antaño, que tenía los melones más amplios, y que vaya putada. Dice que se acordaba de cuando hacían cosas malas detrás del estadio y que estaba puteado y tal, que era su chica de ojos marrones, que ahora sale con una ojos verdes, que es un poco más feta, digo fea, y que después de tanto tiempo comprendía que existe un amplio margen de funcionamiento en lo que a la interactuación con las chicas se refiere, puesto que si son capaces de recoger las mierdinas de sus perricos… que eso es que tiene que haber por cojones algún flanco por el que atacarles para conquistar sus corazones de piedra.

En fin, amigos. Después de esta reflexión, (pause), con traducción, me voy pal camastro…y me voy levitando. -Garçon, garçon…-Dime caballeiro…-Ponme “moondance” hombre, tú que eres un tío de puta mare.

domingo, noviembre 01, 2009

BIENVENIDOS AL CLUB

Son las mil de la madrugada. Es viernes y estoy tranquilamente en casa, tumbado de puta mare sobre el sofá. Estoy escuchando algo de la Rat Pack, comiendo porquerías y tomando una lata de coca-cola que me agite un poco y me mantenga despierto. Me hallo a la espera del comienzo de una nueva velada de basket NBA, pero hoy no percibo la magia…

Esta noche se enfrentan Raptors y Grizzlies, y es bastante factible que no me trague la totalidad del match, porque los tres primeros cuartos serán infumables, y no estará ahí Andrés Montes para apagar el fuegote del aburrimiento. Y es que Andrés Montes y Antoni Daimiel han escrito uno de los capítulos más emocionantes y divertidos de la historia personal de miles de adictos al baloncesto en nuestro país, entre los cuales tengo el honor de encontrarme. Maldita sea…¿Dónde está Andrés Montes? Es un vacío insalvable el que nos dejan los genios, y por eso, en más de una ocasión sí que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Profeta del histrionismo, era un virtuoso del entretenimiento, un as del disparate, y entendía a la perfección el surrealismo vital que nos acecha a todos. Quizás por eso de que tuvo la capacidad de percibir lo efímero y absurdo de lo terrenal, fue un tipo que supo disfrutar de los pequeños placeres que la vida nos brinda de cuando en vez. Y seguramente por tal circunstancia nos hizo a todos partícipes de su universo, en el que campaban a sus anchas las grandes estrellas de la Motown y las leyendas del celuloide de todos los tiempos. Este tipo tenía el don de transformar cada velada de basket en una fiesta, que amenizaba como excelente anfitrión con clásicos musicales exquisitos y con referencias míticas de la historia del cine; sin olvidarse de servirnos las delicatessens culinarias más deliciosas, reservandonos para el postre unas cojonudas chirimoyas granadinas.

Nostálgico de la década de los 60 e hijo de la cultura americana (como él mismo se autodescribía), este genuino personaje de estilo exclusivo e inimitable estaba diseñado a medida para narrar lo que sucedía en las canchas de la NBA al otro lado del atlántico; y ahora que se nos ha ido, se ha roto el molde. Andrés Montes nos enseñó que la vida puede ser maravillosa y que todos los jugones sonríen como él lo hacía cada noche.

Los más grandes también se marchan. Gracias y hasta siempre JUGÓN.

Hoy que no está Andrés, me toca a mí elegir en su honor el clásico que poner para los highlights del partido.

martes, octubre 06, 2009

LA GILIPOLLEZ

Me hallaba al borde del abismo de mi camastro, con menos sueño que un miawelo a las 7 menos cuarto de la mañana. Había dado más vueltas en la cama que un vigoréxico en un gimnasio. Jajajajaja. Vaya puta gilipollez.

En eso que súbitamente se me comenzaron a disparar gilipolleces mentales por doquier, pensamientos encontrados, disparates-meta, historias casi subnormales (con ánimo siempre descriptivo, como rubio o moreno por ejemplo), paranoias demenciales, todas ellas que bordeaban el límite. ¿Qué límite estaréis pensando? Pues el límite de la gilipollez sin retorno.

Ahí seguía yo inmerso en un coloquio sin tregua conmigo mismo, escuchando la canción “Delirios de Grandeza” de Gabinete, acojonado, sin poder parar mis propias gilipolleces. Estaba solo ante mi propia gilipuertez, reflexionando al respecto, planteándome cuestiones dispares, casi todas sin respuesta. Cuestiones gilipollezcas.

¿Quién sería la persona viva capaz de alcanzar la cota de gilipollez más alta en menos tiempo? ¿Seré yo? ¿Será que soy una puta ametralladora de pensar gilipolleces? ¿Dónde habitará el tonto de los cojones habilitado para decir la gilipollez más grande del mundo? ¿Quién será el genio de la gilipollez por antonomasia, el profeta de la gilipollez, el llamado a fundar la secta del gilipollismo? ¿Seré yo? ¿Serás tú padre mío? ¿Será el Dr. Cabrera?.

Está claro que debe de haber un estadio de gilipollez sin marcha atrás, insano por descabellado: la gilipollez máxima.

Rondaban ya las “3.38 Portugal Continental”, iba ya a dormir menos que una puta mierda pinchada en una estaca de pladul, cuando sonó el timbre del porterillo automático; miro por la camarilla, y me encuentro con 700 lenanos con un pantalón de chándal rojo del Moro Davis, que portaban una pancarta que decía así: “Vete a tomar muchísimo por culo”.

La moraleja es que si de algo no me cabe la menor duda es que no soy el ente humano al cual le cabe más gilipollez en menos cuerpo. Algún día os hablaré sobre las diferencias entre ser un tonto de la pollas, un tonto pollas, un tonto la polla, un gilipollas, y un tonto rematao.