UN DÍA MUY BONITO
Quinto aniversario desde que el concertino abriera sus compuertas a la inmensidad del ciberespacio un 27 de mayo allá por la primavera del año 2006. 5 años de gilipolleces significativas que han dado para muchas historias. Para muchísimas diría yo. O para pocas, según se mire. Actualizaciones mensuales más tontas, otras menos. Posts más bonitos, posts más feetes, detalles cojonudos, y detalles maracanudos. Por eso hoy me voy a poner formal y emocionado, pero no voy a avinagrar el discurso. El caso es que esta casa ha sido a lo largo de un lustro ¡¡nada más y nada menos!! un sitio de concurrencia divertida entre colegas, un pequeño rinconcito en el universo de la red de redes…en el cual unos compañeros de viaje han compartido mundo, ¡¡vivencias!!, detalles, ¡¡cositas!!, recuerdos, ¡¡anécdotas!!, memorias, ¡¡intrigas!!, y momentos. Momentos unos más dulces, otros más salaos. Hay momentos que saben a bacaladilla, y momentos que güelen a follini. Soplos del tiempo todos ellos válidos por igual al fin y al cabol.

Porque la vida no es otra cosa sino un cuadro confeccionado por maravillosas y entrañables pinceladas. Pero también está plagado de borrones. ¡¡Y vaya cuadro estaréis pensando!! ¡¡Qué cachondos sois vosotros hermanos míos!! Los borrones son unos cabrones; claro que sí chiquetes; pero para eso estamos los que somos camaradas en la vida, para combatir juntos contra los reveses del devenir. No me voy a ir sin más. Hoy no. Antes de guardar mi pluma aniversaria en el estuche del amor ciber, os desvelaré una cosa que me dijo el Italiano de Elche en aquel trepidante recorrido atravesando la Toscana en tren desde la Siena medieval hasta la bella Florencia. Me comentó una cosita que me marcó de por vida, moraleja extensible a todos los ámbitos vitales, que jamás podré olvidar: “No es mejor el que tiene el pito más largo, sino el que mejor lo mueve.” Que feo era el hijo de puta. Tenía los dientes que parecían piedras de picón. Y os voy a decir otra cosa antes de irme a hacer puñetes, parafraseando a mi Gurú espiritual Juan Luis Galiardo: "Esto es fantástico y yo estoy contento porque me parece que hay que dar gracias al misterio de la vida que nos permite llegar a este punto y hora, y cada mañana digo esto es no milagroso, esto es maravilloso."

Porque la vida no es otra cosa sino un cuadro confeccionado por maravillosas y entrañables pinceladas. Pero también está plagado de borrones. ¡¡Y vaya cuadro estaréis pensando!! ¡¡Qué cachondos sois vosotros hermanos míos!! Los borrones son unos cabrones; claro que sí chiquetes; pero para eso estamos los que somos camaradas en la vida, para combatir juntos contra los reveses del devenir. No me voy a ir sin más. Hoy no. Antes de guardar mi pluma aniversaria en el estuche del amor ciber, os desvelaré una cosa que me dijo el Italiano de Elche en aquel trepidante recorrido atravesando la Toscana en tren desde la Siena medieval hasta la bella Florencia. Me comentó una cosita que me marcó de por vida, moraleja extensible a todos los ámbitos vitales, que jamás podré olvidar: “No es mejor el que tiene el pito más largo, sino el que mejor lo mueve.” Que feo era el hijo de puta. Tenía los dientes que parecían piedras de picón. Y os voy a decir otra cosa antes de irme a hacer puñetes, parafraseando a mi Gurú espiritual Juan Luis Galiardo: "Esto es fantástico y yo estoy contento porque me parece que hay que dar gracias al misterio de la vida que nos permite llegar a este punto y hora, y cada mañana digo esto es no milagroso, esto es maravilloso."











